Para momentos difíciles de aceptar…

febrero 3, 2009

Por estos días he tenido momentos fuertes, de afrontar situaciones que venía progresando sin darme cuenta y debo tomar decisiones para emprender de nuevo la vida desde una nueva perspectiva. Encontré una historia que me ayudó y que se la sugiero a quien pueda servirle, se titula ¿Quién se ha llevado mi queso ?

Hay algunas ideas que resumen el impacto que hizo en mí esta breve historia:

  • Si no cambias te extingues
  • A veces, un poco de miedo es bueno. Cuando tienes miedo de que las cosas empeoren si no haces algo, el miedo puede incitarte a la acción. Pero, cuando te impide hacer algo, el miedo no es bueno.
  • Cuando dejas atrás el miedo, te sientes libre
  • El mero hecho de saber que no permitía que el miedo lo paralizase y que había tomado una nueva dirección le daba fuerzas. En esos instantes supo que encontrar lo que necesitaba era sólo cuestión de tiempo. De hecho, ya había encontrado lo que buscaba.
  • Ahora veía que era natural que se produjeran cambios constantes, tanto si uno los esperaba como si no. Los cambios sólo podían sorprenderte si no los esperabas ni contabas con ellos.
  • Notar en seguida los pequeños cambios ayuda a adaptarse a los cambios más grandes que están por llegar.
  • Entonces se echó a reír y se dio cuenta de que había empezado a cambiar cuando había aprendido a reírse de sí mismo y de lo mal que estaba actuando. Advirtió que la manera más rápida de cambiar es reírse de la propia estupidez. Después de hacerlo, uno ya es libre y puede seguir avanzando.
  • No servía de nada complicar las cosas o confundirse a uno mismo con creencias que dan miedo. Si uno advertía cuándo empezaban a producirse los cambios pequeños, estaría más preparado para el gran cambio que antes o después seguramente se produciría.
  • De lo que verdaderamente tenemos que liberarnos es de la conducta que sigue propiciando relaciones negativas. Y a partir de aquí, avanzar hacia una manera mejor de pensar y de actuar.